El amor es, supremo, omnipotente, omnipresente y omnisciente; creador, juez, protector y, en algunos casos, salvador del universo y la humanidad. El amor no está limitado absolutamente por nada, y, por lo tanto, sería infinito. Infinito en relación al espacio (inmensidad del amor) o al tiempo (eternidad del amor). Con relación al espacio el amor sería infinito porque está presente en todo lugar e incluso fuera de él; tal atributo estaría relacionado con la omnipresencia. En cuanto al tiempo sería infinito por ser eterno.
- ¡Muy sencillo! El estigma fue lo que existió en un principio, y en él se basó la historia.
Hubo un hombre con algo en el rostro que daba miedo a los demás. No se atrevían a tocarle; él y sus hijos les impresionaban. Quizá, o seguramente, no se trataba de una auténtica señal sobre la frente, de algo como un sello de correos; la vida no suele ser tan tosca. Probablemente fuera algo apenas perceptible, inquietante: un poco más de inteligencia y audacia en la mirada.
Aquel hombre tenía poder, aquel hombre inspiraba temor. Llevaba una «señal». Esto podía explicarse como se quisiera; y siempre se prefiere lo que resulta cómodo y da razón.
Se temía a los hijos de Caín, que llevaban una «señal». Ésta no se explicaba como lo que era, es decir, como una distinción, sino como todo lo contrario. La gente dijo que aquellos tipos con la «señal» eran siniestros; y la verdad, lo eran. Los hombres con valor y carácter siempre les han resultado siniestros a la gente. Que anduviera suelta una raza de hombres audaces e inquietantes resultaba incomodísimo; y les pusieron un sobrenombre y se inventaron una leyenda para vengarse de ellos y justificar un poco todo el miedo que les tenían.
Se glorifica a Dios como padre de toda la vida
y se oculta y silencia la vida sexual, fuente y substrato de la vida misma, declarándola pecado y obra del demonio
"El impulso que le hace a usted volar es nuestro patrimonio humano, que todos poseemos. Es el sentimiento de unión con las raíces de toda fuerza. Pero pronto nos asalta el miedo. ¡Es tan peligroso! Por eso la mayoría renuncia a volar y prefiere caminar de la mano de los preceptos legales o por la acera."
Mil pecado, mil virtudes,
pues la vida me ha enseñado: que el placer lo da la carne
y el castigo vuestro Dios. Me quedo con mi infierno,
¡me cago en vuestro Dios!
Cuando las transformaciones de la corteza terrestre arrojaron a los animales acuáticos a la tierra y a los animales terrestres a las aguas, fueron los ejemplares preparados a aceptar el destino los que pudieron amoldarse a lo nuevo e inesperado y salvar así su especie. No sabemos si tales ejemplares eran los que antes habían destacado como conservadores o, por el contrario, como originales y revolucionarios. Estaban preparados y por eso salvaron su especie para nuevas evoluciones. Eso es lo que sabemos. Por eso queremos estar preparados.
Los hombres se unen porque tienen miedo los unos de los otros;
los señores se asocian, los trabajadores se asocia, los sabios se asocian. ¿Y porque tienen miedo? Sólo se tiene miedo cuando se esta en disensión consigo mismo. Tienes miedo porque nunca se han reconocido a si mismos. ¡Una sociedad de hombres que tienen miedo de los desconocido que anida en ellos!
Todos se percatan de que sus leyes de vida no funcionan ya,
de que viven según los viejos códigos y que
ni su religión ni su moral corresponden a lo que necesitamos.
Un astronauta y una bruja viajan en una burbuja
derechito para el sol, ese fuego que creció. Si se calienta el detergente y revienta eso que sienten pueden perder el control y también la conexión,
certidumbre o ilusión,
epidérmica ficción.
A veces pasa que la fiebre sube misteriosamente
y se retira sin razón, como toda aparición.
Una burbuja reventada ya no significa nada
y abatidos van los dos sin creencia o religión
alejándose del sol en opuesta dirección.
Un retorno eterno al vacío, al vacío, al vacío,
un retorno eterno al vacío, vacíos.
María Remedios del Valle fue una de las llamadas «niñas de Ayohúma», aquellas que asistieron al derrotado ejército de Manuel Belgrano en la batalla de Ayohúma. Afrodescediente argentina, actuó como auxiliar en las Invasiones Inglesas y tras la Revolución de Mayo acompañó como auxiliar y combatiente al Ejército del Norte durante toda la guerra de Independencia de la Argentina lo que le valió el tratamiento de «capitana» y de «Madre de la Patria» y, al finalizar sus días, el rango de sargento mayor del Ejército.
e você amalucada vida, e você a minha consentida, e você desnorteada briga, e você a minha perdição, eu não sei dormir sem a tua companhia, eu não sei voar sem vocês a meu lado, procurar um lugar tão buscado, vou beber vou rir vou jantar, e você amalucada briga, e você e você e você, eu não sei dormir sem a tua companhia, eu não sei voar sem vocês a meu lado, procurar um lugar tão buscado, vou perder vou ganhar e tentar, e você amalucada vida, e você e você e você, eu não sei dormir, eu não sei voar...
Y usted, la alocada vida,
Y usted, mi consentida,
Y usted, confusa pelea,
Y usted, mi perdición,
Y no sé dormir sin su compañía,
Y no sé volar sin ustedes a mi lado
Buscar un lugar tan buscado
Voy a beber, voy a reír, voy a comer
Y usted alocada pelea,
Y usted, y usted, y usted
Y no se dormir sin su compañía,
Y no se volar sin ustedes a mi lado
Buscar un lugar tan buscado
Voy a perder, voy a ganar e intentar
Y usted, alocada vida
Y usted, y usted, y usted
Yo no se dormir
Yo no se volar.
''Madre tierra, Diosa de la Naturaleza, que creas cada cosa y siempre haces que el Sol reaparezca como un regalo para las personas, protectora del cielo, del mar y de todos los espíritus; En ti que fluye toda la naturaleza, que nos brindas la alegría de la luz de los días y que mantienes tu promesa de darnos los nutrientes. Nosotros retornamos a ti en forma de espíritus, al final de nuestra vida, que es el comienzo en ti. Te damos los agradecimientos por tu benevolencia. Yo me inclino ante tu divino nombre y con la mayor dignidad imploro que nos concedas los donos de tu misericordia. Te agradezco por todo lo que haces por nosostros, quiénes tenemos fé en tus divinos deseos''